485 Una lágrima
Dolor y dicha al nacer, al sufrir por quienes amamos
una lágrima en lo profundo de nuestra alma, la vida nos da
pasión para continuar el camino, emoción al ver triunfar a
nuestros hermanos, al ver partir a nuestro gran amor.
Compartimos lágrimas con el desvalido que sufre, también
sonrisas con el hermano, al servir al prójimo le
damos un poco de calidad de vida, una mano para
el que sufre y siente dolor, frío soledad en su camino.
La imagen de la sonrisa del hermano al que ayudamos,
es pago por lo servido, es una plegaria, una
lágrima al llegar el que pensamos perdido,
cuando los retoños parten del nido pues es su tiempo.
En nuestro paso por este mundo, penas y glorías
que compartir, con el tiempo atesoramos
bellos recuerdos, lloramos cuando nuestros
hijos sufren, no estamos solos hay un hermano cerca.
Siempre encontraremos un hermano, con quien
compartir un celaje, un oído atento que nos
escuche, una lágrima con quien compartir
pues nos aprecia, tendremos entonces la manos llenas.
El Creador nos da el consuelo y la ayuda que necesitamos.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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