jueves, 10 de julio de 2014

121 ¡Cómo duele!

 121 ¡Cómo duele! 

Esa palabra no dicha a tiempo, el abrazo que no dimos
en su momento esa palabra que no quisimos pronunciar
la palmadita de cariño que nos hizo falta el beso de
despedida no dada por lo ocupados que estamos.

La falta de un saludo amable a tus seres queridos
tu compañía en esos momentos de triunfo, la ausencia
de los seres amados en los momentos tristes, sin palabras
las expectativas son del que amas.

Cuando te sientes solo entre muchos a tu alrededor
si sientes injusticia en el actuar de los que te rodean,
la falta de apoyo de seres queridos el abandono del anciano
el rostro triste del niño de la calle.

La ausencia de los hijos cuando estas viejo, soledad en la
opulencia falta de una que se interés por tu vida aislamiento
a que nos someten por nuestra edad falta de reconocimiento
de nuestras capacidades no ser escuchado por oídos jóvenes.

El maltrato de tu hermano y ser olvidado en una casa
vacía de cariño, esa comparación odiosa la desconfianza
en tu capacidad por tu edad, la ausencia de la frase tú puedes
la sonrisa de aprobación cuando la necesitas.

La oscuridad en ese camino que crees interminable la
soledad de una vida sin amor el rendirnos ante la vida el
estar cegados por el dolor la burla de los que amamos
el sufrimiento del hijo que amamos.

No poder eliminar el dolor del que amas ni reconocer que
somos necesitados de amor y débiles de espíritu ante las
pruebas de nuestra senda, no contar con Dios como faro
de luz en nuestra vida sabiendo que está allí.

El Creador sana nuestro dolor solo déjalo entrar en tu vida.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.



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