2551 Un café a solas
Un café a solas, silencio en casa, cada quien
en su habitación, música con la que me
encontré con tu partida, me tranquiliza,
mi medicina en esta terrible soledad, sobrevivo.
Un café a solas, luces las mínimas que
no me delaten, mientras ellos duermen, viejas
costumbres que no se eliminan que tanto te
disgustaban, pero eran necesarias.
Un café a solas, el silencio mi compañía
con esa música, trato de aclarar mi mente pero
es difícil, pues la duda llega me habla al oído,
con ideas confusas, me devuelvo en mis pasos, duele.
Un café a solas, tu recuerdo se presenta, la mujer
de la que me enamoré, no se si eres mi ideal,
lo cierto es que llegas como una brisa la cual deseo
tomar en mis manos, un recuerdo intangible del pasado.
Un café a solas, tu presencia a mi lado, el recuerdo
de tu calor en mis manos, ese calor que me
liberó tantas veces del dolor de mis heridas,
ese calor que me dio paz, un recuerdo casi real mi compañía.
El Creador nos da un café a solas para recordar, para soñar,
para viajar en el tiempo.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.
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