2431 Navegante
Navegante, cada mañana el saludo para su amada,
la cocina le espera su puesto, necesita de su
presencia, los que están por salir, depende de su
labor que hace con amor, con esmero, pues es importante.
Navegantes a media luz, el barco está por salir del puerto, ya es
hora los buenos deseos del viejo los acompañan a cada uno,
las provisiones listas en espera del que sale, el corazón con la
esperanza que el viaje los ha de volver pronto, así lo ha de pedir.
Marinos que en su viaje los acompaña la luz de la luna, mientras
las nubes ocultan la luz de nuevo día, algunas farolas distantes
han de marcar el camino, hacia el puerto bullicioso que les espera,
la brisa fresca, siempre presente está, los acoge en su viaje.
Los pasos resuenan en las calzadas del barrio, el transporte que los
ha de llevar en espera, pero hay que darse prisa, un horario se ha
de cumplir, no hay marcha atrás un destino que se ha de cumplir,
solo una vista hacia atrás de lo que dejan, saben bien que los espera.
En sus mentes claridad de lo que han de realizar, un proyecto
que se cumple con el tiempo, a su regreso siempre el viejo marino los
aguarda paciente, un sitio seguro, cálido, como siempre en espera,
el oído atento que aún funciona, para escuchar sus historias.
El Creador a cada navegante le da una tarea por hacer.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora
Derechos reservados de autor.
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