2384 Celaje
La tarde llega a su fin miro la nubes sobre la
capital, gigantes grises otros blancos sobre el cielo,
el celeste del cielo se torna en naranja, lentamente
oscurece, los grillos aunque en la ciudad cantan.
Miro al cielo, el deseo de estar junto a ti llena mi
pecho, aunque por unos pocos segundos,
pues una voz tenue me dice que ya no estás,
mi mente entonces te recrea con gran dificultad.
Llegan a mi recuerdos de los celajes en
las ventanas mientras estábamos en clase
donde nuestros principales problemas
eran llegar a fin de mes, pasar los cursos.
Tiempos donde la juventud nos llenaba la
cabeza de ilusiones, donde lo imposible
podría ser una realidad pues éramos
compañeros de lucha, en busca de metas.
La tarde llega a su fin, miro hacia en cielo,
mis recuerdos me acompañan, tu presencia siempre
en mi mente, en mi corazón , desearía gozar de tu
presencia pero el destino nos lleva por caminos distintos.
El Creador nos da bellos celajes para recordar.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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