2287 No me prometas
No me prometas, pues sabes bien
que soy un niño en cuerpo
de viejo zorro, que ha sido golpeado
por promesas en más de una ocasión.
No me prometas, pues los niños
de escaparate soñamos en
silencio, con el tesoro por llegar, la
ilusión nos hace mirar los que ha de llegar.
No me prometas, la ilusión es nuestra
dama de compañía en nuestras
vidas, nuestra confidente, y a veces
nos aconseja en nuestras contra.
No me prometas, pues lo prometido
nos hace mirar la vida bella,
aunque por momentos cortos hasta
que la realidad nos atropelle.
No me prometas, pues cada caída
es más dolorosa, y cada vez
el levantarse es más difícil, pero no
no imposible pues soy un niño de escaparate.
El Creador nos da fuerza para levantarnos luego
de una caída por una promesa.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
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jueves, 6 de marzo de 2025
2287 No me prometas
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