2117 Horas vividas
Soy como ese pobre libro viejo
empolvado por el tiempo,
soy de esos al que no se le
puede hacer más daño.
En una liberación fui descartado
por desuso pienso o para
librarse de mi, el destino
marca mi senda, mi caminar.
El recuerdo de quienes me hicieron
daño es una herida abierta,
que aún sangra aunque no
encuentro razón, se donde están.
La nave recién sale de puerto,
aún se divisan los viejos edificios,
el viento sopla fuerte, el rumbo
es complejo, la mañana inicia.
El recuerdo de las horas vividas
es cruel, pues te ata al dolor
de tanto acto impune, el tiempo
hará justicia, más yo no.
El Creador nos deja recordar horas vividas con
dosis de dolor, de alegría.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario