1965 Una mañana especial
La mañana fría, el cielo nublado
la luz de las estrellas aún
puedo mirar, las primeras
luces tornan celeste el firmamento.
Nuestro hogar en silencio, me doy
cuenta que deseas un
rato más de sueño, mientras te
preparo tu café con leche.
Gran día me digo, todo un año
de espera, cuatro más en
espera de la velada especial
en tu nombre, tarea que superar.
Almuerzo o cena la pregunta,
mientras tomas tu café,
te doy mi regalo, tu perfume
favorito, luego llegan ellos felices.
Mientras te preparas para salir,
te miro, tratando de guardar
en mi memoria, cada momento,
pues sabes que me te quiero.
El Creador nos mañanas para
recordar.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.
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