sábado, 10 de agosto de 2013

35 ¡Qué triste!

 


35 ¡Qué triste!

Cuando los hijos crecen, si un ser amado
no podemos confirmarlos, si al débil no
se le da consuelo, cuando crecen los hijos,
y nos damos cuenta, que ya no somos tan necesarios.

Cuando somos necesitados mas no podemos
estar allí, al llegar nuestro tiempo de dar paso a otros
pues somos viejos, al sentimos solos, ya que algunos de
nuestros compañeros nos han abandonado.

Cuando alguien muy amado sufre por causa
nuestra, al darnos cuenta de que los golpes nos dañan el
alma más que el cuerpo, al ser la lección amarga,
ya que hay errores, cuando camino se hace más pesado.

Cuando los hijos pequeños crecen y nos damos
cuenta tarde, al recoger el fruto de malas acciones,
al llegar la hora de partir llega y solos estamos, al
abandonarnos las ganas de reír y nos quedan sombras

Cuando queremos cambiar porque solo dolor vemos,
al no querer aceptar el buen consejo, si somos
desobedientes, si no prestamos oídos a la lógica
cuando nos habla y no cambiamos de rumbo.

El Creador nos da oportunidades para el cambio.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.




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