1490 Un oficio
Ofrecemos a un mundo un servicio nos decían los
viejos
instructores, pues se aprendió en una mansión que llamamos
casa, tres años allí, un servicio que dar con
calidad, una forma
de actuar que se lleva en la sangre si se quiere.
La academia luego me dio un rumbo distinto, otro
oficio,
pues trabajo y dedicación requiere la labor, más de
tres décadas
al servicio del que requiere una luz, para su
camino seguir, ya
que se camina si de desea seguir su rumbo,
pues fui un medio.
Al humilde e inocente se sirvió, heridas curé,
oídos presté,
no hubo condición social, ni apellido, todos por
igual, un mito
tras un nombre, mas siempre un servicio que dar, el
que mi
camino compartió, y me escuchó, tal vez me conoció.
La obra solo el tiempo puede calificar, muchos han
sido
los rostros en mi caminar, perfección en mi labor
difícil de
calificar, mas si disposición para llevar la nave a
un puerto
seguro donde llegar, y continuar un rumbo de vida.
Humillado por muchos que se sintieron mejores,
respetado por unos pocos, escuchado por los que
desearon
compartir mis humildes experiencias de vida, mas el
camino
se ha de seguir, ya es tiempo mi estación he
llegado.
El Creador nos ha dado la oportunidad de servir
para muchos.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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