1568 Luchas de antaño
Te miro hoy, en tus bellos ojos
cansancio, en tus bellas manos
marcas que una vida de trabajo
han dejado, más no te rindes.
Las fuerzas no te han abandonado,
te digo, y una luz ilumina tu rostro,
para luego darme una sonrisa de esas
que apaciguan mi espíritu cansado.
Tu camino ha sido fuerte, más no
te dejas vencer, tus armas
te hacen fuerte, pero la mejor
es amor, con el que haces las cosas.
Eres compañía en la tormenta,
la espera en silencio del que fuera de
casa esta, el oído atento, la mente
en espera que planifica las soluciones.
Luchas de antaño que dejan huellas,
las que no te han hecho retroceder,
pues tu espíritu te lleva, aunque el
dolor trate de hacerte abandonar.
El Creador te da la fuerza para caminar.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados
de autor.

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