1360 Sin rumbo
Cuando más
confuso es mi caminar
un deseo egoísta
pasa por mi mente,
un deseo o
necesidad, que alguien
se siente junto
a mi para escucharme.
Escuchar sobre
lo que por momentos
se convierten en
un torbellino que desea
salir, pero debo
guardar en mi pecho herido
se convierten en
un castigo, en un dolor.
Cuando pienso en
un porqué, entiendo
que hay un para
qué, más no es claro,
cuando pienso
que hay calma en mí,
surge esa
tormenta y naufrago en el dolor.
Escuchar a otros
es un arte, por eso
busco un oído,
que en silencio lo haga
escuchar sin
opiniones ni consejos pues
busco solucionar
mi caminar.
Cuando más busco
una salida
me doy cuenta
que estoy atrapado,
la desesperación
llega sin misericordia,
para causar daño
y dolor en esta nave.
El Creador nos
conduce nuestra nave por sus
caminos
Por Prof. Luis
Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos
reservados de autor.

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