1156 Un recuerdo feliz.
Me conociste apenas llegué a este mundo,
me recibiste y trataste de comprender mi forma
de ser, de actuar, aunque por momentos,
reconozco que fue difícil para ti.
La vida nos alejó por momentos,
mas la vida se encargó de unir nuestras sendas,
por distintas que parezcan pues llevamos
algo muy dentro que nos une.
Tiempos distintos nos han visto crecer
épocas y tal vez formas de pensar, de actuar,
pero en una realidad intangible nos une por siempre
un lazo que el tiempo no puede desatar.
El tiempo nos lleva por sendas, que nos
ayudan a comprender al hermano, en algún momento
logramos colocarnos en las huellas de nuestro prójimo
para reconocer que nos quedan grandes.
La ausencia de los que parten nos
ayuda a comprender lo efímero que es nuestro tiempo
en las sendas del Señor, que nuestras huellas pequeñas
son y que los recuerdos viven con nosotros.
El Creador recuerdos de los que parten que nos hacen felices.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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