816 La que lee
Manos privilegiadas, el Señor te dio,
lo cotidiano, lo transformas en arte,
lo sencillo, lo transformas en bellezas,
manos llenas de creación, trabajo.
Escuchas con atención a los que te rodean,
trabajas por el hermano para su bienestar,
trabajas para el desvalido, el necesitado,
escuchas con atención al que así lo necesita.
Manos frías pero corazón cálido,
te entregas a tus creaciones,
te agrada trabajar por causas justas,
manos que trabajan en silencio.
Te gusta el anonimato pues trabajas por convicción,
te gustan las grandes pruebas,
te divides para trabajar con muchos,
te gusta crear pues demuestras que todo se puede hacer.
Trabajas y te gusta enseñar a la vez
no te das por vencida, pues te gusta probarte,
no traicionas al amigo, ni al hermano, pues eres veraz,
trabajas con naturalidad, aunque la tarea sea difícil.
El Creador de ha dado muchos dones mi pequeña.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.
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