767 Cuando yerras
Fuego en su mirar,
solo pude mirar, un aura roja,
solo pude mirar ira o desesperación,
fuego como en una hoguera.
De sus labios una mueca de dolor,
dolor que le provocaba su desconcierto,
dolor por creer perdido lo luchado,
de sus labios un reclamo que hiere.
Impotente quede ante aquel cachorro,
por mi mente el recuerdo de ella,
por mi mente una sola pregunta,
impotente ante aquella situación.
Con desesperación busque una solución,
en mi auxilio un ángel llegó,
en mi desesperación una luz,
con voz amable la ayuda, para apaciguar las aguas.
Frustración sentí pues solo quise ayudar,
un dolor que por error o ignorancia se causó,
un dolor a quien tanto amo, que no debió ocurrir,
frustración pues solo quise servir.
El Creador nos brinda la ayuda cuando más la necesitamos.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.
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