701 Cuando el hielo
se va.
Al escuchar atento, el discurso del viejo solitario,
del niño que siente soledad y acompañado va,
de la madre que calla en soledad,
y añora un oído amable, aunque sea desconocido.
Cuando vas por la vida haciendo el bien,
y lo acompañas con una sonrisa amable,
que refleja un alma pura y sensible,
que nos llena de armonía.
Al regalar un abrazo cálido,
que da sosiego a nuestro corazón,
y nuestro camino de torna en algo llevadero,
pues no sentimos acompañados.
Cuando la mano fuerte y tosca se acerca,
para brindarnos el calor y ternura,
que tanto nos hace falta,
y así poder continuar la jornada.
Al cambiar lágrimas por la sonrisa,
del necesitado de amor y atención,
que está a tu lado, y te acompaña,
y no se atreve a pedir.
El Creador pone en nuestro camino una luz.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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