677 El sol brilla.
El saludo atento,
el brillo, de tus bellos ojos café,
una sonrisa, cautivante,
y el roce, de tus delicadas manos.
La brisa fresca, que juega con mi cabello,
el rítmico movimiento, de las hojas de los árboles,
las aves, que picotean mi ventana,
el rocío, de las ventanas de los coches.
Respiro, un aire de libertad,
el Sol me saluda, como todas las mañanas,
el vecino atento, que camina,
los gritos, y risas de los niños, camino al colegio.
Los aromas, que invaden mis sentidos,
los paisajes, que poco a poco descubre el sol,
las montañas, que tanto amas,
el valle, y sus múltiples colores.
El Sol brilla, nos llena de esperanza, y dicha,
su calor, renueva nuestro espíritu,
aclara pensares, y disipa dudas,
nuestra senda, segura se torna
El Creador nos da una luz para continuar.
El saludo atento,
el brillo, de tus bellos ojos café,
una sonrisa, cautivante,
y el roce, de tus delicadas manos.
La brisa fresca, que juega con mi cabello,
el rítmico movimiento, de las hojas de los árboles,
las aves, que picotean mi ventana,
el rocío, de las ventanas de los coches.
Respiro, un aire de libertad,
el Sol me saluda, como todas las mañanas,
el vecino atento, que camina,
los gritos, y risas de los niños, camino al colegio.
Los aromas, que invaden mis sentidos,
los paisajes, que poco a poco descubre el sol,
las montañas, que tanto amas,
el valle, y sus múltiples colores.
El Sol brilla, nos llena de esperanza, y dicha,
su calor, renueva nuestro espíritu,
aclara pensares, y disipa dudas,
nuestra senda, segura se torna
El Creador nos da una luz para continuar.
Por Prof. Luis
Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.

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