466 Gracias por ser tu
Te escuché, desde antes de mi llegada, caricias
recibí, solo con sentir mi presencia, con atención
te escuché, cada vez que me hablabas sin conocerte,
cuando más indefenso fui, me protegiste.
Alimento recibí de tus bellas manos, eres el ser
más especial que conozco, aceptas mis actuares,
aunque a veces en desacuerdo estás, sabes bien
que debo crecer, por eso me acompañas de cerca.
Me guiaste, por el buen camino, por un tiempo,
esperas paciente que aprenda de tus tantas enseñanzas,
soy tu orgullo pues me aceptas como soy, en parte soy
obra, aunque me distes libertad, de actuar y crecer.
Me escuchas, cada vez que lo necesito y te lo
agradezco, me hablas pero no me aconsejas, solo
expresas tu opinión, deseas mi bienestar, aunque
crezca sigues pendiente de mi en silencio a la distancia.
Compartimos aventuras cuando pequeño fui,
confortaste mis aflicciones, cuando lo necesité, sé muy
bien que conoces mis comidas favoritas, mis temores,
tu labor no tiene horario ni descanso, gracias por ser tú,
El Creador nos dio la oportunidad de vivir en tu compañía.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
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