454 Espera
Tu llegada, ha de ser de un momento a otro,
por mi mente, solo ideas, pues no se cómo recibirte,
como haces de luz, llegan sentimientos y no acciones,
un torbellino en mi mente, la emoción enturbia mi razón.
Busco ideas, para darte el recibimiento que mereces,
el tiempo, sin misericordia parece dormitando, pues no
llegas, miro el reloj unos ojos ansiosos se reflejan,
mis ojos, clavados entre los viajeros, no te encuentran.
De pronto, una brisa y una dulce voz, mis sentidos
no me engañan, tu perfume los invaden, has llegado,
reaccionó como rayo, mis ojos se deleitan en tu hermosa
figura, el tiempo, se detiene, mi cuerpo estático.
Por un momento, tus manos acarician las mías,
iniciamos lento, el camino a nuestro refugio.
mientras las nubes, juegan con el viento,
una brisa fresca, mueve sin cesar tu largo cabello.
De pronto el frío nos saluda, más unidos caminamos.
la travesía es lenta, transcurre entre risas y anécdotas.
el camino nos conduce lento, el paisaje nos recrea la mirada,
pronto la llegada a nuestra morada, allí nos esperan.
El Señor nos acompaña durante la jornada a puerto seguro.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.
sábado, 22 de julio de 2017
454 Espera
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