miércoles, 23 de marzo de 2016

294 Ventanas del alma.

294 Ventanas del alma.

Un mirar que me llama a su presencia, la paz de tu
silencio en la que me reflejo, dos faro que me iluminan
a diario, compañeros en cada batalla, de proyectos osados
y locos cómplices, jueces implacables de mis errores.

En mis alegrías, fieles acompañantes, en mis tristezas más
grandes no me abandonaron, te miro, mi reflejo se
presenta tal como soy, aceptadas mis grandes defectos, los
respetas, conoces mis virtudes, guardas mis secretos.

Me conoces de tiempo atrás, aun así, me eres fiel, una
palabra, una frase de apoyo obtengo de ti, eres la
primera en hacerme entrar en razón ante mis errores,
te sigo cerca pues me has aventajado en nuestro camino.

Mis tristezas ves, pero solo me puedes acompañar, mi
reflejo veo en ti mas trato de aceptar lo que tú ves en mí,
incógnitas surgen en la batalla, me la das paz para poder
responder, cuando triste estoy miro la felicidad que reflejas.

Hacemos un equipo muy especial, que el tiempo ha
probado, eres fiel mi juez, mi jurado, pero sé que sientes
algo especial por mí, eres mi fiel compañía a la que no
he podido engañar, pues conoces mi esencia.

El Creador nos ha creado, somos compañía cada momento de nuestra vida.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.



1 comentario:

  1. Cada frase, cada palabra escrita, es como la lágrima que no dejamos salir, pero sale cuando se escribe. Es bueno llorar, es bueno desahogarse y qué bueno tener alguien a la par que recoja esas lágrimas hechas poesía.

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