212 El día que termina
La tarde termina, mientras las nubes como bellos
y majestuosos edificios se aprecian, el cielo
calmo, tú recuerdo llega, mientras la brisa
toca mi rostro, lejana escucho una tenue tonada.
La brisa refresca la tarde que casi termina, en
esta soledad mi mente trae tu recuerdo preguntas
llegan a mi mente, solo el silencio responde, gran
confusión por momentos, la soledad ataca.
El Sol a mis espaldas me abraza, su luz me ciega
por momentos, estas tardes me llevan a la universidad,
recuerdos de esas tardes junto a ti, tantos planes junto
a ti, sueños que hemos cumplido otros pendientes.
La tarde se engalana con luces y colores mientras
que los hogares aromas, las espera del ser amado se
siente en el aire, una vida juntos, de partidas y de
retornos, el cielo se torna azul mientras llega el frío.
Tu presencia se hace presente en mi mente, me da
calor y compañía, es hora para la el reencuentro de los
enamorados, una taza de café, una conversación del
día que termina, tareas pendientes para mañana.
El Creador nos da bellos atardeceres para finalizar la jornada.
Por Prof. Luis Horacio de Jesús Cerdas Mora.
Derechos reservados de autor.
domingo, 28 de junio de 2015
212 El día que termina
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