143 Tiempo
Llegaste a mi vida, aquel enero, luego nuestros hijos, con el tiempo
también, por lo que el hogar creció, con la familia, cada llegada,
un cambio, sus primeros pasos y temor, sus primeras palabras,
emoción, juguetes peleas, risas en el hogar.
La mesa compartimos juntos, por mucho tiempo, al ver películas,
nos unimos en la sala, pintura escogida, para cada habitación,
música distinta en cada uno, colores, en las vestimentas al crecer,
comidas favoritas, difíciles de complacer, tarea culinaria.
Tiempo se pide cada uno, al padre solitario, pues escuchados
todos en el clan, quieren ser, responsables en mi ausencia,
difícil tarea, nos dejaste en un sábado de julio, iniciamos una
nueva etapa, pue el camino no es fácil y nublado está.
Eres un faro sin luz que uso como norte, la soledad es compasiva,
nuevos caminos para explorar, unidos vamos hacia adelante por
ahora, la tormenta llegará, pero juntos vamos, tu recuerdo en
nuestras mentes, tu tiempo nos distes con alegría.
Tu enfermedad me enseñó gratitud por la vida, tu dolor me
mostró fortaleza, tiempo para continuar sin ti, nuevas etapas, en
nuestras vidas el tiempo nos da, mas tu tiempo de descanso
es una herida abierta, la cual deseo sanar con el tiempo.
El volver a tu lado, fortaleza me da, soledad siento, compañía si
en ellos, dejaste muchos ángeles guardianes, esperanza miro en
tu retrato, la tarea es ardua, pero fuerzas he de tener hasta
que sea mi tiempo de descansar y mirar mi tarea.
El Creados nos da paz para continuar.
Por Prof. Luis Horacio Cerdas Mora.
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